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ORACION

ay tanto que hacer y cada quien tiene su propia tarea en la gesta de nuestro tiempo. Madre Santísima, intercede para que yo reciba la fuerza y el aliciente para cooperar con la gran tarea de cambiar este mundo nuestro poniendo mi grano de arena, que bien podría hacer la diferencia. Amén
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viernes, 17 de enero de 2014

VIRGEN DE LUJAN Novena


NOVENA A LA VIRGEN DE LUJAN
Oración:
Oh, Santísima Virgen María, coronada Reina de Luján!: Dios me ha creado para la gloria eterna. Quien me diera alas de paloma para volar a esa morada de felicidad! Quien me abriera las puertas del cielo y me ayudara a subir hasta el pie del Trono del Altísimo!
Conceded . Oh Santísima Virgen de Luján! Vuestra protección a este, tu siervo que gime en medio de este valle de lagrimas y solo recibe consuelo celebrando vuestras glorias. Ayudadle a fin de que después de haberos honrado en la tierra, merezca alabaros en el cielo, por los siglos de los siglos. Amén.

1er día.
La pura y limpia concepción del Río Luján. El profeta Isaías anunció el nacimiento de Jesús con estas palabras: "Dios les dará una señal: la Virgen concebirá y tendrá un hijo varón. Lo llamará Emanuel"
2do. día:
María, Madre y Virgen. En el Evangelio según San Lucas se narra la conversación entre el Angel y María: "Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracias delante de Dios. Y ahora concebirás en tu vientre, y darás a luz a un hijo, y lo llamarás con su nombre: JESUS... Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto, pues no conozco varón?
Respondiendo el Angel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre tí y el poder del altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios...Entonces María dijo: "He aquí la esclava del Señor, hágase conmigo conforme a tu palabra".
3er. día
Jesús, fruto de María.
En el evangelio según San Lucas se narra la visita de María a su prima Isabel: "Y aconteció que cuando oyó Elizabeth el saludo de María, la criatura saltó en su vientre; y Elizabeth fue llena del Espíritu Santo y exclamó a gran voz y dijo: Bendita tu entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Y bienaventura la que creyó, porque se cumplirá lo que fue dicho de parte del Señor.
Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se recocija en Dios mi Salvador"
4to. día
José y la voluntad de Dios
En un sueño, un ángel del Señor anuncia a José su voluntad:"... He aquí que un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús porque El salvará a su pueblo de sus pecados".
5to. día
Nacimiento de Jesús, Hijo de Dios, Hijo de María
En el Evangelio según San Lucas, se narra el nacimiento de Jesús en el pueblo de Belén: "Y aconteció que estando allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre porque no había lugar para ellos en el mesón. Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban la vigilia de la noche sobre su rebaño. Y he aquí que se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor, y tuvieron un gran temor. Pero el ángel les dijo: No temaís; porque he aqui que hay dos nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo; que os ha nacido hoy en la ciudad de David, un salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallareis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de huestes celestiales que alababan a Dios y decían: Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad!
6to. día
María, Madre de Jesús!
En el evangelio según San Lucas se narran las palabras de bendición de Simeon a Jesús, María y José:"... Y José y su Madre estaban maravillados de todo lo que se decía de El. Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, este está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel y para señal que será contradicha ( y una espada atravesará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones".
7mo. día
Los asuntos del Padre.
Según narra el Evangelio según San Lucas a los doce años Jesús asistió al templo, sin saberlo su madre:" Y aconteció que tres días después lo hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndole y preguntándoles.Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando le vieron, se sorprendieron y le dijo su madre: Hijo, por qué nos has hecho algo así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia.
Entonces El les dijo: Por qué me buscabais? No sabiaís que en los asuntos de mi padre me es necesario estar?".
8vo. día
María junto a Jesús en la cruz.
En el Evangelio según San Lucas se narran las palabras de Jesús crucificado a María, su Madre: "Estaban junto a la cruz de Jesús, su Madre y la hermana de su madre, Maria mujer de Cleofas y María Magdalena. Cuando vió Jesús a su madre y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí a tu hijo. Después dijo al discípulo:He ahí a tu madre.Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.
9no. día
Jesús y María en la gloria
Se narra en el Libro de los hechos de los Apóstoles que Jesús resucitó y subió a los cielos. "Y habiendo dichos estas cosas, viéndoles ellos, fue alzado, y le recibió una nube, que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que el se iba, he aquí que se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también le dijeron: Varones galileos, ¿por qué estais mirando el cielo? Este mismo Jesús, que se ha ido tomado de vosotros al cielo, así vendrá, como le habeis visto ir al cielo.
Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama de los Olivos, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo. Y enterados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe,, Tomas, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simeón el Zelote y Judas el hermano de Jacobo.
Todos estos perseveraban unánimes en la oración y ruego, y con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos".
Rezar un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.

Virgen de Fátima, NOVENA

OFRECIMIENTO PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Dios mío! Yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.
¡Oh santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo! Yo os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación de los ultrajes con que El es ofendido; y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón e intercesión del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pecadores.

ORACIÓN PREPARATORIA

Oh santísima Virgen María, Reina del Rosario y Madre de misericordia, que te dignaste manifestar en Fátima la ternura de vuestro Inmaculado Corazón trayéndonos mensajes de salvación y de paz. Confiados en vuestra misericordia maternal y agradecidos a las bondades de vuestro amantísimo Corazón, venimos a vuestras plantas para rendiros el tributo de nuestra veneración y amor. Concédenos las gracias que necesitamos para cumplir fielmente vuestro mensaje de amor, y la que os pedimos en esta Novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de nuestras almas. Así sea.
Rezar la oración del día correspondiente:

ORACIÓN FINAL

¡Oh Dios, cuyo Unigénito, con su vida, muerte y resurrección, nos mereció el premio de la salvación eterna! Os suplicamos nos concedas que, meditando los misterios del santísimo rosario de la bienaventurada Virgen María, imitemos los ejemplos que nos enseñan y alcancemos el premio que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DÍA PRIMERO
Penitencia y reparación
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María, Madre de los pobres pecadores!, que apareciendo en Fátima, dejaste transparentar en vuestro rostro celestial una leve sombra de tristeza para indicar el dolor que os causan los pecados de los hombres y que con maternal compasión exhortaste a no afligir más a vuestro Hijo con la culpa y a reparar los pecados con la mortificación y la penitencia. Dadnos la gracia de un sincero dolor de los pecados cometidos y la resolución generosa de reparar con obras de penitencia y mortificación todas las ofensas que se infieren a vuestro Divino Hijo y a vuestro Corazón Inmaculado.
Meditar y rezar la oración final.

DÍA SEGUNDO
Santidad de vida
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María, Madre de la divina gracia, que vestida de nívea blancura te apareciste a unos pastorcitos sencillos e inocentes, enseñándonos así cuánto debemos amar y procurar la inocencia del alma, y que pediste por medio de ellos la enmienda de las costumbres y la santidad de una vida cristiana perfecta. Concédenos misericordiosamente la gracia de saber apreciar la dignidad de nuestra condición de cristianos y de llevar una vida en todo conforme a las promesas bautismales. 
Meditar y rezar la oración final. 

DÍA TERCERO
Amor a la oración
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María, vaso insigne de devoción!, que te apareciste en Fátima teniendo pendiente de vuestras manos el santo Rosario, y que insistentemente repetías: «Orad, orad mucho», para alejar por medio de la oración los males que nos amenazan. Concédenos el don y el espíritu de oración, la gracia de ser fieles en el cumplimiento del gran precepto de orar, haciéndolo todos los días, para así poder observar bien los santos mandamientos, vencer las tentaciones y llegar al conocimiento y amor de Jesucristo en esta vida y a la unión feliz con Él en la otra.
Meditar y rezar la oración final.

DÍA CUARTO
Amor a la Iglesia
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María, Reina de la Iglesia!, que exhortaste a los pastorcitos de Fátima a rogar por el Papa, e infundiste en sus almas sencillas una gran veneración y amor hacia él, como Vicario de vuestro Hijo y su representante en la tierra. Infunde también a nosotros el espíritu de veneración y docilidad hacia la autoridad del Romano Pontífice, de adhesión inquebrantable a sus enseñanzas, y en él y con él un gran amor y respeto a todos los ministros de la santa Iglesia, por medio de los cuales participamos la vida de la gracia en los sacramentos.
Meditar y rezar la oración final.

DÍA QUINTO
María, salud de los enfermos
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María, salud de los enfermos y consoladora de los afligidos!, que movida por el ruego de los pastorcitos, obraste ya curaciones en vuestras apariciones en Fátima, y habéis convertido este lugar, santificado por vuestra presencia, en oficina de vuestras misericordias maternales en favor de todos los afligidos. A vuestro Corazón maternal acudimos llenos de filial confianza, mostrando las enfermedades de nuestras almas y las aflicciones y dolencias todas de nuestra vida. Echad sobre ellas una mirada de compasión y remediadlas con la ternura de vuestras manos, para que así podamos serviros y amaros con todo nuestro corazón y con todo nuestro ser.
Meditar y rezar la oración final.

DÍA SEXTO
María, refugio de los pecadores
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María, refugio de los pecadores!, que enseñaste a los pastorcitos de Fátima a rogar incesantemente al Señor para que esos desgraciados no caigan en las penas eternas del infierno, y que manifestaste a uno de los tres que los pecados de la carne son los que más almas arrastran a aquellas terribles llamas. Infundid en nuestras almas un gran horror al pecado y el temor santo de la justicia divina, y al mismo tiempo despertad en ellas la compasión por la suerte de los pobres pecadores y un santo celo para trabajar con nuestras oraciones, ejemplos y palabras por su conversión.
Meditar y rezar la oración final.

DÍA SÉPTIMO
María, alivio de las almas del purgatorio
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María, Reina del purgatorio!, que enseñaste a los pastorcitos de Fátima a rogar a Dios por las almas del purgatorio, especialmente por las más abandonadas. Encomendamos a la inagotable ternura de vuestro maternal Corazón todas las almas que padecen en aquel lugar de purificación, en particular las de todos nuestros allegados y familiares y las más abandonadas y necesitadas; alíviales sus penas y llévalas pronto a la región de la luz y de la paz, para cantar allí perpetuamente vuestras misericordias.
Meditar y rezar la oración final.

DÍA OCTAVO
María, Reina del Rosario
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María!, que en vuestra última aparición te diste a conocer como la Reina del Santísimo Rosario, y en todas ellas recomendaste el rezo de esta devoción como el remedio más seguro y eficaz para todos los males y calamidades que nos afligen, tanto del alma como del cuerpo, así públicas como privadas. Infundid en nuestras almas una profunda estima de los misterios de nuestra Redención que se conmemoran en el rezo del Rosario, para así vivir siempre de sus frutos. Concédenos la gracia de ser siempre fieles a la práctica de rezarlo diariamente para honraros a Vos, acompañando vuestros gozos, dolores y glorias, y así merecer vuestra maternal protección y asistencia en todos los momentos de la vida, pero especialmente en la hora de la muerte.
Meditar y rezar la oración final.

DÍA NOVENO
El Inmaculado Corazón de María
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María, Madre nuestra dulcísima!, que escogiste a los pastorcitos de Fátima para mostrar al mundo las ternuras de vuestro Corazón misericordioso, y les propusiste la devoción al mismo como el medio con el cual Dios quiere dar la paz al mundo, como el camino para llevar las almas a Dios, y como una prenda suprema de salvación. Haced, ¡oh Corazón de la más tierna de las madres!, que sepamos comprender vuestro mensaje de amor y de misericordia, que lo abracemos con filial adhesión y que lo practiquemos siempre con fervor; y así sea vuestro Corazón nuestro refugio, nuestro consuelo y el camino que nos conduzca al amor y a la unión con vuestro Hijo Jesús.
Meditar y rezar la oración final.
Fuente: www.devocionario.com